Bricopráctico: cómo acertar al elegir una amoladora


Hoy hablaremos de la amoladora. Concretamente vamos a dar una serie de pautas prácticas para acertar cuando nos proponemos adquirir una, para darle una finalidad práctica a nuestro post.

Una amoladora, es una herramienta manual muy útil, y que es utilizada tanto para trabajos profesionales como de bricolaje no profesional en el hogar. Tanto para el taller como para tu estuche de herramientas casero, la amoladora suele ser una apuesta frecuente. En muchos garajes y rincones caseros hay aficionados al bricolaje que tienen una amoladora. En lo profesional ocurre igual: hablamos de una de las herramientas más utilizadas en trabajos de corte en mármol, en piedra, cerámica, granito, cuarzo… por ejemplo todo marmolista lleva una encima para adaptar la pieza a la medida exacta de una cocina logrando un encaje perfecto.

Profesional o no, probablemente muchos nos veremos en la tesitura de comprar una amoladora y preguntarnos: ¿cuál es la que más me conviene?

Buscando dar respuesta a éstos interrogantes, avancemos:

Variables a considerar al elegir una amoladora

Basándonos en qué propiedades podemos distinguir unas amoladoras de otras. Esa es la pregunta. Si tienes claro qué puede diferenciar una gama de calidades dentro del universo de opciones disponibles en el mercado, estarás en condiciones de elegir. Teniendo esto claro, podemos distinguir entre ellas, en base a su potencia, es decir, de acuerdo a su capacidad para producir trabajo. Si vas a pedirle realizar tareas sencillas de bricolaje casero no necesitarás el modelo más poderoso, pero si necesitas cortar mármol o paredes ya deberíamos valorar otros aspectos.

Elegir con acierto la amoladora que necesitamos depende de tener muy claro el uso que le daremos y en función a esto, decidirnos por una potencia, tamaño y precio adecuado. Clic para tuitear

También varían mucho basándonos en el manejo o maniobrabilidad si lo prefieres. Y es que en la amplia variedad de herramientas amoladoras que vas a encontrar, verás que hay muchos tamaños. Hay casi una amoladora para cada mano. En esta web verás que hay un ramillete realmente extenso de opciones en el mercado. Aquí, por todo apunte volveremos a decir que pienses en qué uso le vas a dar y en qué contexto y espacio te vas a desenvolver. No querrás una herramienta gigante para una aplicación casera o viceversa. Si buscas un corte de precisión, necesitas una herramienta más manejable y si quieres potencia para cortar algo muy grande necesitarás una herramienta en proporción.

En la misma línea anterior, está el tema del peso. Hay amoladoras fáciles de levantar, y otras que exigen cierta potencia. De igual manera, opta por un peso que tú puedas barajar con soltura, sin mayores dificultades.

Y por supuesto está la cuestión del precio. Este es un condicionante en la medida que, según sea tu presupuesto será tu capacidad para adquirir un modelo u otro. Dentro de esto, no necesitas gastar más allá de lo que necesites, aunque tu liquidez dé para ello. Para llegar a ese equilibrio y coherencia presupuestaria, tienes que hacer caso de los elementos de juicio anotados antes: peso, tamaño (maniobrabilidad) y potencia.

Conclusiones:

  • Una amoladora —en una extensa gama de variantes— es una herramienta muy frecuente en talleres profesionales y no profesionales.
  • Se emplea en multitud de usos, siendo el corte de mármol, paredes, piedras, y diversos materiales el más frecuente.
  • Elegir con acierto la amoladora que necesitamos depende de tener muy claro el uso que le daremos y en función a esto, decidirnos por una potencia, tamaño y precio adecuado.


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