Conocemos el interior del Estudio Muher: un espacio singular

Muher es un estudio afincado en Murcia, Madrid y Miami del que os hemos hablado en varias ocasiones en esta publicación (ver aquí). Se trata de una prestigiosa firma multidisciplinar cuyos trabajos están presentes en los cinco continentes. Hitos internacionales como las rotondas de acceso a Coral Gables en Miami, el Jardín Nacional de Nanning (China) llamado «Silk Garden» o el Museo del Tomate  también en Taiyuán (China). De igual forma, ejemplos más cercanos como la nueva sede corporativa de Primafrío jalonan su trayectoria de más de 30 años.

Pero Muher no es un estudio al uso. Sus creadores, Manuel Herrera Ros y Francisca Muñoz (de cuyas siglas unidas obtenemos el acrónimo Muher) son un estudio multidisciplinar que trabaja, además de la arquitectura, la escultura, la pintura, el arte plástico en general, el diseño, interiorismo… En esta pieza reportaje queremos, no ya mostrar alguno de sus trabajos como en tantas otras ocasiones hemos hecho, sino adentrarnos en el espacio de trabajo y residencia de una de las firmas creativas más importantes del panorama actual.

De este espacio, nacen desde piezas escultóricas, a villas de lujo o sedes corporativas y hasta museos o jardines para conquistar la milenaria cultura china. Sin duda un lugar de trabajo donde no se pierde el concepto de luz como protagonista y de integración con su entorno.

El Estudio Muher, tiene su sede central en Totana (Murcia). Apartado del ruído y en medio de un oasis de palmeras (seña de identidad de toda la producción MUHER). La exuberante vegetación que acompaña al estudio, hace de marco para el mismo y el edificio al completo logra una armonización con el exterior que la rodea.

El estudio, ha servido como localización para numerosos proyectos publicitarios, audiovisuales etc. destacando además del espacio de trabajo (objeto de esta pieza) el exterior y en suma todo el complejo con decenas de ambientes diferentes. Sin duda, un ejercicio de estilo.

Diseño y estética al servicio de la labor que se va a desarrollar en su interior. Belleza al servicio de la funcionalidad. La pasión de Muher por la naturaleza es otra constante en su discurso que también se aprecia en su estudio, donde grandes macetas dan cabida a plantas que llenan de vida el pabellón donde ubican su espacio de trabajo.

El interior del estudio Muher, es una muestra del hacer de estos profesionales, ahora también en el campo del interiorismo. De sobra hemos retratado su labor como escultores, como artistas pictóricos, como arquitectos… pero esta faceta del diseño interior también resuena con fuerza en todos sus trabajos y qué mejor muestra que el espacio que han creado para ellos mismos.

Hoy solo hemos echado una mirada al interior de su estudio. Su vivienda, en el mismo enclave, también ha sido objeto de numerosas piezas y reportajes periodísticos y la podremos ver más adelante en esta revista.

 

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