La arquitectura modular: una tendencia creciente frente a fórmulas tradicionales.

Arquitectura Modular

Proyecto de Arquitectura Modular del arquitecto Stephen B. Friedman

 

Vivimos en una sociedad cambiante y la arquitectura modular es una muestra más de ello. Frente a los sistemas constructivos más tradicionales, la arquitectura modular aporta soluciones de eficiencia, ahorro de costes, planificación, logística, sencillez de planificación, uso de materiales… que merecen ser tenidas muy en cuenta.

La arquitectura modular es versatilidad

Otro de los grandes pluses tras el boom de la arquitectura modular es el de la versatilidad. Al ser cuerpos que se pueden ensamblar y viceversa, nos permite acometer proyectos escalables, esto es, ampliar e interconectar espacios con sorprendente facilidad no necesitando dejar todo previsto y terminado en el momento inicial.

Otro de los aspectos que más se valoran en un proyecto de arquitectura modular es el de la rapidez de la obtención del resultado final, dicho en vernáculo, lo poco que tarda en realizarse todo el proceso.

No podemos pasar por alto otras ventajas de índole puramente técnica, conocidas por nuestros lectores profesionales pero interesantes de explicar a aquellos propietarios que se plantean acometer la construcción de una vivienda modular.

Entornos totalmente controlados

La vivienda modular, en primer punto es una filosofía de construcción que genera menos residuos. Esto se debe fundamentalmente a que no es un tipo de construcción habitual sino que los módulos se fabrican en un entorno industrial (en una fábrica/s) en seco. Esto elimina los factores de humedad, presentes por ejemplo en el ámbito de la construcción tradicional.

Otro de los capítulos que encontramos muy interesantes es el de la movilidad. En aquellos terrenos donde se hace difícil acometer una construcción tradicional, por ejemplo por razones de accesibilidad; allí puede llegar sin problema la construcción modular ¿Por qué? Porque los distintos módulos se pueden diseñar o seccionar teniendo en cuenta las necesidades de transporte y por lo tanto adaptarse a cualquier entorno.

Si a esto sumamos el control absoluto sobre los procesos de calidad que se puede obtener en la arquitectura modular, nos encontraremos ante una filosofía contructiva que debe merecer toda nuestra confianza. Esto se consigue porque su proceso de fabricación (realmente aquí tiene más sentido hablar de fabricación que de construcción) se lleva a cabo en entornos totalmente controlados (condición propia de la industria) y por lo tanto los parámetros de calidad son más sencillos de parametrar y ajustar.

Resistencia al paso de los años

Este tipo de construcciones, por ejemplo, envejece muy bien. Esto enraiza perfectamente en el párrafo anterior: los entornos totalmente controlados de fabricación. Por ejemplo, la presencia de metales en el armazón de cada módulo, por ejemplo estará previamente protegido ante la corrosión galvánica (aquella en la que un metal se corroe por el contacto directo con otro metal en un medio húmedo) con lo que ello supone tanto en salubridad de la instalación como en pervivencia de la calidad de la construcción.

Y esta posibilidad arraiga como decimos en el origen industrial y no constructivo de sus elementos componentes o módulos, haciendo mucho más sencilla la existencia de procesos como la protección catódica que es precisamente la mejor fórmula conocida para impedir la corrosión galvánica.

En conclusión: la arquitectura modular es un auge creciente dentro del panorama de edificación de viviendas y espacios. Ofrece serias ventajas a considerar tanto cuantitativas como cualitativas, amén de una enorme simplicidad del proceso que hace mucho más ágil el proceso de planificar hasta la llave en mano, dando como resultado espacios diáfanos, escalables, económicos y rápidos de producir sin menoscabo de su seguridad y calidad.

,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *