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«Nuestro trabajo empieza cuando un arquitecto nos presenta el primer proyecto» Entrevista Eduardo Suller, CEO TDS Domótica

Hoy tenemos la suerte de entrevistar a uno de los impulsores de las tecnologías de domótica/inmótica en España: Eduardo Suller. Para presentarle, citaremos datos como: CEO en TDS Domótica e Inmótica S.L.; profesor honorífico por la Universidad Católica de Murcia (UCAM); Director del Master Arquitectura inteligente -Domótica e Inmótica- de la Cátedra Muher Arquitectura… en total, más de 25 años de experiencia en el sector de la Domótica e Inmótica le contemplan.

¿Cómo y cuándo llega Eduardo Suller al sector de la domótica/inmótica?

«A principios de 1993, en la exposición CES de las Vegas (USA) conozco un sistema (Mastervoice) que mediante la voz, puede controlar dispositivos domésticos como luces, aparatos, televisor, climatización, llamar por teléfono…  Firmamos la distribución exclusiva para España y creamos Home Systems en febrero de ese mismo año. Descubro la tecnología domótica X10 y empiezo una andadura que sigue, casi 27 años más tarde con más ilusión que nunca. En esta etapa de Home Sytems, también nos adentramos en otras tecnologías que nos permiten llegar no solo a hogares ya construidos, sino a viviendas de nueva construcción y a desarrollar proyectos en edificios no residenciales (Inmótica)»

¿Qué es TDS Domótica & Inmótica? ¿Qué servicios ofrece?

«TDS Domótica&Inmótica es una compañía distribuidora del sistema Teletask, uno de los sistemas domóticos e Inmóticos más veteranos a nivel mundial, con más de 38 años de experiencia en éste sector. En mis años de experiencia he aprendido que la tecnología sólo representa un 30 o 40% de un proyecto domótico o inmótico. Realmente el trabajo de nuestra compañía empieza cuando un arquitecto nos presenta el primer proyecto y a partir de ahí, realizamos la medición, planimetría y asesoramiento para la integración de todos los elementos que va a incluir el sistema domótico. 

Una vez empieza la obra debemos, en coordinación con el jefe de obra, trabajar a pie de obra con el resto de instaladores (electricistas, fontaneros, climatización, motorizaciones, audio-visuales…), con todos aquellos que van a participar en la obra dado que la domótica y la Inmótica está implicada en muchas de las actuaciones que se van a llevar a cabo. 

Una vez se entrega la vivienda o edificio, empieza realmente nuestro trabajo de programación y puesta en marcha. El cliente ha de sentirse arropado en todo momento, la tecnología, aunque sencilla, requiere de un proceso de adaptación que conocemos bien. La vida útil de nuestros sistemas se prolonga durante décadas, por lo que también estamos junto a los propietarios en todo lo relacionado con la postventa y actualización de los sistemas, a medida que innovamos soluciones y las adaptamos a lo largo de los años. Nuestra relación con los clientes es algo más que una relación cliente-proveedor, esta es la clave del éxito del equipo de TDS.»

¿Solo trabajan a cliente final o también atienden a constructores, arquitectos, proyectos de interiorismo…?

«Realmente la mayoría de los casos llegamos al cliente final a través de ellos, pero en todo caso siempre atendemos a los profesionales que nos solicitan apoyo para desarrollar cualquier tipo de solución domótica o Inmótica.»

Usted lleva años democratizando las tecnologías y llevando a los hogares soluciones más eficientes como el proyecto ARE ¿Es la domótica la respuesta definitiva a la reducción de la factura energética en los hogares?

«ARE supuso una apuesta arriesgada para nosotros (los fundadores de TDS Domótica e Inmótica). Trabajamos desde la experiencia de más de 25 años en el caso de Maica Rodriguez en Red Eléctrica de España en el departamento de Gestión de la Demanda Eléctrica y en mi propia experiencia de I+D+i del proyecto Denise, liderado por la eléctrica Endesa.  Fruto de esa colaboración nació ECOBOX, un sistema domótico de bajo coste que permitía monitorizar el consumo doméstico (antes que los contadores inteligentes), pero con un plus de inteligencia que permitía racionalizar la potencia eléctrica a través del control de equipos domésticos, gestionar horarios inteligentes para activar los dispositivos domésticos en los horarios más baratos de la luz, aunque no estuviéramos en casa.  Este proyecto tuvo un resultado en una muestra de 25 viviendas con unos ahorros medios del 35% de la factura eléctrica. 

Obviamente, las eléctricas se escandalizaron cuando conocieron los resultados y nos pusieron todas las zancadillas inimaginables para que ARE nunca se ejecutara a otra escala. Desgraciadamente, no tuvimos ningún respaldo institucional (IDAE, CAM), únicamente el ayuntamiento de Torrelodones nos acogió y ayudó a buscar voluntarios en la primera fase del proyecto. Los propietarios de viviendas creen aún hoy que la domótica es igual a lujo y no es así, demostramos que con una pequeña inversión en control, ahorro energético y seguridad, los ahorros podrían reducir drásticamente el recibo de la luz.»

¿De qué proyectos o trabajos se sienten especialmente orgullosos a lo largo de estos años?

«Realmente son muchos, en 1993 un piloto en el Hospital de parapléjicos de Toledo me llevó a entender el drama de las personas que, habiendo tenido un accidente o enfermedad se enfrentaban a tareas cotidianas casi inalcanzables, como abrir una venta, llamar por teléfono, apagar una luz… ¿os imagináis el control de voz de todo nuestro entorno doméstico hace 26 años usado por personas discapacitadas? En el año 2000 desarrollé 5 proyectos de investigación para AMENA con varios prototipos, entre ellos DOMOWEB, una SmartTV en la que se navegaba a través de GPRS, el ¡bisabuelo del actual 4G!, además existía un “canal domótico” desde donde el usuario controlaba su casa mediante su mando a distancia. 

En 2009 desarrollé ECOBOX, del que ya he hablado un poco, un contador inteligente diseñado para servir a las personas y hacerles ahorrar en la factura de la luz. Ahora mismo estamos presentado DOMOMAYOR, quizás es el que más cariño le tengo, toca mucho la fibra el saber que con nuestra tecnología estamos ayudando a las personas mayores a no sentirse tan solas, que sepan que hay alguien velando por su seguridad 24 horas al día y 365 dias al año, de forma nada invasiva y sin que tengan que hacer o pulsar ningún botón en caso de emergencia.

Además se trata de un proyecto que estamos realizando con la Fundación Alicia y Guillermo www.fundacionaliciayguillermo.com con quienes completamos al 100% la unión entre la tecnología y el voluntariado con una gran labor social destinada al cuidado de los mayores.  En edificios singulares, mi primer gran reto fue el sistema de control de iluminación del museo Guggenheim de Bilbao, pero han sido más de 180 edificios de todo tipo los que he automatizado, desde hoteles, edificios de la administración, teatros, recintos feriales, hasta una iglesia del siglo XV Jaén…»

¿Cómo es el momento actual del sector de la domótica/inmótica desde su punto de vista?

«He de ser crítico, porque en estos años he visto pasar decenas de oportunidades perdidas para afianzar éste sector, al que amo y respeto desde siempre. En mi sector se ha batallado mucho por saber si “galgos o podencos”, este símil lo uso mucho en mis clases en la universidad y en los centros de FP de grado superior en electricidad, electrónica e informática. Se han gastado recursos económicos y esfuerzos de miles de personas para “vender” la necesidad de apostar por un protocolo único europeo, cuando la batalla era otra, era llegar a los usuarios y profesionales, preocuparse por ellos, en explicarles las virtudes de todos los sistemas domóticos, sin distinción de su procedencia, sean europeos, asiáticos o americanos.

A las personas , no se le puede engañar siempre y después de tantos años y esfuerzos, la única verdad es que me siguen preguntando qué es eso de la domótica y qué es la Inmótica… es lamentable que no hayamos inculcado la importancia de la tecnología en el hogar para darle más confort, más seguridad y más ahorro energético.»

La domótica del mañana ¿por dónde va a crecer? ¿qué retos quedan pendientes?

«Yo empecé con la domótica de consumo y llegué a vender productos a miles de usuarios que en su día fueron también innovadores y arriesgaron, en muchos casos con sistemas complejos y con un concepto plug&play que nada tiene que ver con los dispositivos de hoy en día. Veo que cada día hay más productos y que las grandes empresas tecnológicas han apostado fuerte por sus soluciones. Pero veo también debilidades. Creo que la casa se empieza a construir mucho antes de levantar paredes, se nos olvida que éste sector no es de consumo salvaje, ha de profesionalizarse y para ello se debería volver a revisar los contenidos del desarrollo curricular de FP.

Tanto en las universidades como en grados, se deberían estudiar una especialidad en domótica y de Inmótica. La semilla se sembró en los años 90, pero creo que nunca se ha tomado realmente en serio (falta de presupuestos y formación al profesorado) y deberíamos empezar de nuevo por ahí, por construir de forma sólida un proyecto de futuro, donde caben miles de empleos, profesionales de alta cualificación y prescriptores que conozcan las opciones para que en sus proyectos, tanto la domótica como la Inmótica dejen de ser una opción para convertirse en la inteligencia que gestione el confort, la seguridad, el ahorro energético y las comunicaciones.»

Sin duda, con el auge de la tecnología en todas las esferas de la vida, la domótica e inmótica van a estar cada vez más presentes en nuestros edificios.  Tanto el profesional en la definición de sus proyectos como el consumidor final en la resolución de su necesidad de equipamiento del hogar, necesitan encontrar profesionales de largo recorrido y profundo conocimiento. En Eduardo Suller, encontramos una de las voces autorizadas en el panorama nacional y un perfecto aliado para el arquitecto, ingeniero, interiorista… o para el propietario de un espacio, sea vivienda o de uso profesional. La tecnología, bien entendida, puede mejorar la eficiencia y el confort de nuestro día a día.