Encofrados de madera. Conceptos básicos

Hablamos hoy de los encofrados de madera. Queremos configurar un post útil, donde hablemos de este método para dar forma al hormigón en la construcción. Se trata de un cofre, que será molde del hormigón que se vierta en su interior para, una vez solidificado, quedar con la forma que le dictó la fisonomía del cajón de madera: el encofrado.

Si no eres experto/a en la materia, quédate con que el encofrado se utiliza durante el proceso de construcción, para mantener el hormigón en su lugar hasta que esté seco. Entiéndelo como un molde temporal que se emplea en albañilería para que el hormigón tome una forma determinada. El encofrado suele ser de tablones de madera. Bien hecho, permite ahorrar dinero y evita que el hormigón se mezcle con la tierra.

¿Qué son los encofrados de madera?

El encofrado de madera es una estructura utilizada como molde para la ejecución del hormigón. El encofrado se utiliza para dar a una estructura de hormigón armado su forma final con paramentos rugosos, estructurados o lisos. Pueden ser madera de en bruto o de madera ensamblada por encolado. Las maderas que se usan normalmente son: encina, fresno, roble, etc.

Encofrados de madera

Cuándo utilizar el encofrado de madera

El encofrado de madera se emplea en los llamados encofrados tradicionales, es decir, la mayoría de los encofrados. Esta elección está guiada por razones económicas y de facilidad de ejecución: la madera es un material menos costoso y más maleable que el acero. Además, el encofrado de madera se puede reutilizar varias veces (en número limitado), para obras posteriores. El encofrado de madera se usa para la construcción de columnas, muros, vigas, forjados de losa maciza, etc. en hormigón armado.

Cómo debe ser

En primer lugar, el encofrado tiene una función de rigidez y estabilidad: el encofrado debe resistir la presión del hormigón sin deformarse y debe permanecer en su sitio sin volcarse. La estabilidad y la verticalidad del encofrado de madera durante el vertido del hormigón tienen que estar perfectamente aseguradas mediante un sistema de cimbrado óptimo y seguro.

El encofrado debe resistir la presión del hormigón sin deformarse y debe permanecer en su sitio sin volcarse. Debe aportar rigidez y estabilidad.

Necesitaremos que sea estanco e impermeable (entre los paneles, en las esquinas, en la base) para evitar pérdidas de lechada. Cuando damos importancia a estas variables, nos damos cuenta de que es imprescindible apostar por referencias de la máxima calidad, teniendo en cuenta el impacto que un encofrado defectuoso tendría en la edificación final.

Conviene dotarlo de la forma más sencilla posible para facilitar su fabricación, ejecución, montaje y desmontaje.

Acabado del hormigón

Como nuestros lectores bien saben, el hormigón ha proliferado como un acabado más de las composiciones estéticas en edificación. Es decir, que unas veces queda oculto, solo recluido a su función estructural y otras, es expuesto a la vista de todos, para aportar todo su carácter y personalidad al edificio o estancia que el arquitecto ha ideado.

¿Qué papel tiene en esto el encofrado de madera? Pues bien, según la porosidad de la capa de madera del cajón que está en contacto con el hormigón, podrá darle un estado superficial más áspero o más liso, lo cual es un detalle importante si el hormigón es visible.

Esperamos que este haya sido un post divulgativo que te ayude a saber un poco más de esta técnica 😉